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Foto: livingwitness



Wilderness es un trabajo que surge durante mi estancia en Irlanda, de los paseos por sus bosques, de caminar por acantilados y de mi vida hablando en inglés. De alguna manera estos aspectos acaban ocupando parte de mi tiempo y encuentran lugar en esta propuesta. El proyecto tiene como punto de partida el origen de la palabra Wilderness, su origen semántico y sus múltiples significados e interacciones con el entorno asociadas a esta palabra a lo largo de la historia de lo que entendemos como naturaleza.




Desde su visión colonialista y apropicionista de lo natural, hacia un espacio sin impacto del ser humano o como la perspectiva occidental acciona lo que comunmente se llama viaje hacia el interior. La palabra Wildesnees la descubrí en la banda sonora de la película “Only losers left alive”, canción “This is your wilderness” (Jim Jarmusch, 2013). Un pregunta que se repite cada vez que vuelvo a este trabajo es: ¿cómo puedo sacarme el imperio de dentro/encima?




 






























  







Supone mi primera inmersión directa e intencionada
en un deseo sobre lo técnico, oculto hasta ahora pero constante desde hace muchos años. Entendiendo lo técnico como una manera de hacer las cosas que permite entender la construcción de algunas imágenes que me gustan, pero en vez de considerar solo su resultado simbólico, también se trata de acceder, pensar o poner el foco en su construcción más temprana al mismo tiempo que se evidencia y se posibilita como realidad estética, escénica. En esta dimensión técnica la luz y el sonido aparecenn como replanteamientos estéticos que a partir de su función y mecanismo me ofrecen un universo que para mi es natural; entendiendo lo natural como todo































lo que aparece y no tanto como algo que ya estaba allí, predeterminado. Lo natural como construcción y no como una esencia que viene dada y se muestra por capas. En esta búsqueda la luz y el sonido acaban tomando muchas decisiones. Por un lado se asume la luz por el juego que establece con el espacio cambiando sus focos de atención permitiendo así que el movimiento o los haz de luz fueran los motores principales; tan importante es lo que veo como lo que no. Y por otro lado el sonido, de la mano del guitarrista Ross Kelly, se construye un paisaje sonoro que es compuesto e improvisado a través de nuestra escucha cada vez que se comparte Wilderness con un público.





















Para esta experiencia escénica que también se aproxima a la instalación, diseño una instalación eléctrica donde el espacio es organizado por 50 m de cable que van desde la toma de corriente, pasando por diferentes amarres, ya bien sean al suelo o a la pared, y terminan en dos lamparas de neón que a su vez son sujetadas por mi boca. En el momento de su concepción era muy importante saber, aunque el público no fuera consciente o lo percibiera directamente, que la corriente eléctrica era continua y constante desde el inicio hasta el final de sus conexión física.



































En la puesta en práctica de estas ideas, formas y puntos de vista Wilderness se presenta como una danza/instalación el que el público ocupa el escenario de la misma manera que los intérpretes o elementos. Todo y todos no acabamos moviéndo de un lado al otro afectando al entorno de manera sutil.

Gracias a DanceIreland, FringeFestival, RuaRed, Temple Bar Gallery + studios, Cristina, Arantza, Jhon Berger, Samantha y Ana.






















































                     Fotos: Gary Teeling